23 de marzo de 2009

Dice mi mamá que mejor no

23 de marzo de 2009

Ptffff, olviden la estupidez de allá abajo.


Me acabo de percatar que el ser madre no es una de mis cualidades y virtudes.


Iré a llorar. Vuelvo al rato.



(espero que esa no-cualidad no sea permanente y dentro de muchos años se haya esfumado como por parte de magia. De verdad no quiero ser tan mala).




"La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte" - Nietzsche

- Mamá, mamá, ¿cómo se hacen los bebés?


Ash, no sé porqué tengo días con antojo de un bebé.

¡Esperen! No es lo que piensan.

Se me antoja abrazar a uno, de esos pequeñitos; que su manita abrace mi pulgar y dormir junto a uno oliendo el aroma que desprenden.




Se me antojó ser mamá por poco menos de un minuto...





"Tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo vuelve pianista" - Michael Levine

Naturales sentencias


Desde pequeña he sido de leer mucho, pero no de escribir. Redactar no era mi fuerte, las matemáticas me quebraban la cabeza y no le entendía a las divisiones. La historia y la geografía (más la última) eran con mucho, mis materias favoritas. La ortografía siempre ha sido casi impecable, pero no gozaba de la comprensión de una oración en español.

Y sin embargo, me gustaba plasmar ideas tontas. Generalmente lo hacía en estupideces como en libretas 'personales', hojas sueltas, las últimas páginas de mi cuaderno de español mientras me aburría en clase o en algún diario con algún mono rosa en la portada (seguramente regalado).

Me quejo de la presentación de este último por que siempre he querido un diario con un candado de verdad y no de esos en que la llave siempre es la misma; con alguna cubierta de cuero, o de material grueso, con un separador de tela y con hojas con olor ancestral.

Nunca he escrito como tal, como se debe. No soy de los escritores marginados que se aplacan en el rincón a transcribir ideas de su cerebro, a armonizar sus infelicidades y sus alegrías en papel o a redactar una historia de amor en un santiamén. No, lo que pasa es que no soy escritora.

Pero como me he dado cuenta de que soy un poquito mejor con esto de la palabra escrita a la verbal, y que es más fácilmente corregible, te puedes retractar, puedes darle ctrl + z y no hay nadie que espera que escribas tal o cual cosa en una determinada situación. Por eso es que recurro a las letras, ellas me han abrigado muy fuertemente en crudos inviernos desde infante, las he visto hermosas en los libros que desde sabe cuando existen en mi casa, se armonizan bien hasta crear un baile estético muy animado que me deja fantasear.

Incluso llegué a pensar que iba a tener un poco de El Quijote, que me volvería loca creyendo que yo habitaba esos mundos en los que todas las noches me transportaba.

Y no quiero olvidarlas, y no estoy bloqueada, pero hay veces que ni el hablar ni el escribir es tan bello como expresarte sin letras ni palabras, tus gestos, tus movimientos, tus actos, tu cuerpo, lo dice todo.

Quiero un diaro, para arrumbarlo en algún cajón de mi habitación, pero para que en un futuro, al volver a pasar las páginas me de cuenta de la J. que era yo...




"Los deseos de nuestra vida forman una cadena cuyos eslabones son las esperanzas" - Séneca

22 de marzo de 2009

Cicatriz

22 de marzo de 2009

Hoy he decidido perder y malgastar mi tiempo en unas 3 horas nocturnas. Y creo que no las malgasté ni las perdí, pues las usé para recordar cómo empezó todo, como ha transcurrido el andar de nuestro tú y yo, y como inclusive buscando, no puedo encontrar un final.

Trato de apartar todo aquello que me impida ver la gruesa realidad, el algún día se tiene que terminar, el adiós. Pero aún cuando pateo todo y lo hago a un lado, orillándolo a la orilla, sigo viendo el panorama en contraste, justo como un desierto, justo como el mar, sin un desenlace alcanzable, sin una visión del ¿qué hay más allá?

De hecho, no quisiera adelantarme a los hechos. No quisiera tratar de descubrir que vendrá después por anticipado. No quisiera probar la delicia prematura de disfrutar el momento en su momento. No llevo prisa.

Y aunque es muy corta la estación, son muchos los eventos, muchos los sucesos, muchas las horas, miles de segundos, millones de partículas de tiempo. Y cada una me ha servido para apreciar la dulzura de estar ahí, viviendo lo que jamás pensé a vivir, acompañada de la opuesta soledad.

Mi bipolaridad ha estado en su menor expresión, el apogeo del contraste de mis personalidades ni siquiera se ha asomado por la ventana, el murmullo de mis voces interiores molestándome no ha salido a flote, ya no cuelgan cabezas en toda mi habitación. Creo que has venido a sustituirlas tú. Aunque sigan colgando, ya no les veo la boca torcida de dolor.

No quiero renegar de mi necedad temprana de impedir que esto avanzara. Sigo sin arrepentirme. No era el momento, no es el momento, y sin embargo, sucedió, sucede. No quiero renegar de mi intento por evitar que esto creciera, sin embargo es lo que más me cuesta: evitarlo. Mis miedos infantiles que temen a las despedidas, a los descalabros, al abandono, al desamor.

No importa, la felicidad se ha cambiado de domicilio y se ha trasladado a mi interior. Puedo afirmarlo determinantemente, y te agradezo por ello. ¿Cómo hacerlo? Tú sabrás cobrármelo, mientras tanto dame permiso de intentar convidarte de la mía, tengo mucha, me basta, me sobra y la despilfarro egoístamente. No quiero ser egoísta, no me dejes serlo.


Censuraré esta entrada, no quiero que me vean sonreir escuchando música clásica un martes a las 11.30 de la noche.




Felices 13 046 400 s.





"El pasado es la única cosa muerta cuyo aroma es dulce" - Eduard Thomas

17 de marzo de 2009

Amaurosis fugax

17 de marzo de 2009

Cerré los ojos y ahí estabas,
tan cruelmente despiadado, invitándome a bailar contigo.
Abrí los ojos y ahí permanecías,
tan dulcemente abrigable, incitándome a morir de frío.

Di un paso y ahí estabas,
tan brutalmente transparente, como el tibio cristal del espejo de mi habitación.
Volteé al cielo y ahí continuabas,
tan puerilmente humano, ofreciéndome de tu cuerpo, la divinidad de cada rincón.

Morí un instante y ahí estabas,
tan tristemente afligido por mi ausencia, que me provocabas evitar mi propia muerte para no verte llorar.
Reviví entonces, y de nuevo te encontraba,
tan ingenuamente feliz, con esa mirada tuya tan inmensamente natural.


Ahora aquí estoy y sigues aquí,
tan puramente y simplemente tú,
tan compleja e inocente yo,
tan nosotros,



sinónimos de unanimidad.





"En la naturaleza nada hay superflúo" - Averroes

16 de marzo de 2009

Tu Iluso Fantasma

16 de marzo de 2009

He comenzado a patear piedras en el camino, simplemente para jugar pero también para olvidar. Me imagino que cada una es un rostro conocido, una mentira dicha, un engaño injuriado, una pesadilla aterradora.

Mis manos se esconden muy bien en los bolsillos, juguetean con algo de pelusa, y si acaso, con tus recuerdos.

Intento no quedarme dormida, el ambiente es sigiloso, frágil, capaz de ser roto con el puño de un jadeo. Volteo al cielo, es de cristal, cristal oscuro. Tiene pequeños orificios por donde se cuela la luz que seguramente hay fuera de la burbuja en la que habito, llamada mundo. Alguien sopla vigorosamente a través de los agujeros que se ciernen sobre la cúpula que noche con noche cambia llorando de color.

Mis zapatos están feos y raídos, cubiertos de costras de mugres que forman una alegoría de mis diversiones pasadas. En medio de ellos cuelga un resto de lienzo que en realidad, está rodeando a mis tobillos.

Pateo piedras con los tobillos amarrados.

Yo te he visto correr, jugar, patear pelotas, reír a carcajadas, con tus pies libres, tus manos al aire y tu cabello ondeándose a causa del viento. ¿No me has visto tú a mí sentada enfrente de tu casa, esperando verte salir para que, si acaso, te animes a voltear a verme y puedas desamarrar el nudo de mis huesos?

Yo muy quedita me quedo, atrás del arbolito que está frente a tu banqueta, ese que usaste alguna vez para colgar un calcetín cuando perdiste una apuesta. Así, medio escondida, medio atrevida detrás, te espero a la misma hora de la tarde en que terminas tu tarea y le gritas a tu mamá que saldrás a dar la vuelta o a jugar en el parque. Un 'no llegues tarde' recibes como respuesta, no sin antes de ese beso caluroso y hogareño que recibes en la mejilla; la que después limpias al salir de casa por el labial que tu madre te deja embarrado.

Y te sigo. Soy tu sombra de día y en la oscuridad, cuando te quedas hasta tarde contando cuentos de terror que jamás has vivido. Me divierte tu ingenuidad y tu ansia de experimentar todo eso que cínicamente inventas, pregonando que has sido tú quien mató un cocodrilo con un tenedor.

Pero, ¿en serio nunca me has visto tras de ti? ¿nunca te ha alcanzado el aroma de mi cabello? ¿no has visto las huellas de mis zapatos destartalados? ¿no te has preguntado quien es esa niña que te sonríe sin sonreir? ¿no te da curiosidad por saber quién es esa que a diario te sigue, te observa, te espía, te sueña?

¡Dime por favor que me has visto!


¡Dime por favor que existo!


¡Dime por favor que me enseñarás como patear un balón, como saltar la cuerda, como inventar historias terroríficas y cómo se siente ser embarrado todos los días con el labial carmesí del amor!



Dime,
¿cuándo me invitarás a jugar contigo?





"Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la vista. Cuando el oído no está bloqueado, el resultado es poder escuchar. Y cuando la mente no está bloqueada, el resultado es la verdad" - Anónimo

2 de marzo de 2009

Querido, quiero gastar mi tiempo contigo

2 de marzo de 2009

¡Ya es marzo! Ya es marzo y aún no publico mi resumen anual del año pasado, ya casi termina mi trimestre escolar y cada día se aproxima más y más mi crítico cumpleaños.

El tiempo juega con ustedes amigos míos, con nosotros, conmigo. El muy maldito cree que me asusta con sus andares rápidos al compás de un giro monótono en sus manecillas, esas que están puestas en algún objeto adherido a la pared o en algún despertador sobre la mesita de noche, o en algún celular titileando de vibraciones.


Pues tiene razón, me asusta. Me asusta como se me sale de las manos, como se me va volando, como no puedo ni distraerme un momento porque ya está haciendo de las suyas con el mundo, con mi vida, con mis actos.




Pero que no se detenga,
es tan rico pasarlo, jugarlo, gastarlo a su lado:



I <3 Pacman





[Sí, patéticamente, acabo de descubrir lo maravillosa que es esa bola amarilla y tragona].






"La vida es una sucesión de lecciones que se deben vivir para aprenderse"
- Ralph Waldo Emerson

 
~ Me & Nothing ~ © 2008. Design by Pocket