
1.- Airbag
2.- Anyone can play guitar
3.- Creep
4.- Everything in its right place
5.- Exit music (For a film)
6.- Fake plastic trees
7.- How to disappear completely
8.- Idioteque
9.- Karma Police
10.- Knives out
11.- Like spinning plates
12.- Morning bell
13.- My iron lung
14.- No surprises
15.- Paranoid android
16.- Pyramid song
17.- The tourist
*18.- Street spirit (Fade out)
Pasó un martes. Eran como las cuatro de la tarde y me disponía a tomar un baño porque tenía contemplado salir. Como siempre, busqué algo de música para amenizar el rato que anduviera a prisa duchándome y vistiéndome.
La computadora estaba muy lejos y sentí una inmensa flojera mover mis dedos para encenderla y buscar en mi biblioteca musical, por lo que hurgué en los discos que tenía a la vista y a la mano para reproducir cualquiera, pues no tenía la intención de escuchar alguno en especial.
Entonces recordé que tenía más discos olvidados del otro lado del mueble donde los guardamos, allá a lo lejos se veía una pila de discos sin caja y si nombre, esos que siempre abandono y me da flojera tocar porque no sé cuales son y para enterarme, necesito verificarlo en el estéreo.
Pero esta vez fue diferente, busqué un poco, sólo un poco porque la flojera estaba presente, hasta que me topé con un disco compacto rosa, con un montón de rayones, dibujos y adornos propios de un chiquillo que estaba aburrido y no encontró otra cosa con la cual entretenerse. Recordé que había sido un regalo de cuando yo tenía 14 años de parte de un muy buen amigo que ahora tengo mucho sin ver.
Recuerdo que íbamos en el camión camino a nuestras respectivas casas un sábado al mediodía:
- ¿Has escuchado a Nirvana?
- Claro.
- A mí me gusta Polly.
- A mí me gusta Come as you are. Pero lo malo es que yo no tengo su música, a veces los escucho en la escuela, con mis amigos que sí las tienen.
- Espérame el próximo sábado. Ya verás.
Para ese entonces el internet no era un tan fácil acceso para mí, como lo es hoy.
Y el siguiente sábado llegó. Lo volví a ver, volví a reírme a su lado y justo cuando íbamos en el camión, me entregó un disco con la cubierta rosa, rayoneado, con flores dibujadas y curvas psicodélicas.
- ¿Y esto?
- Para que luego no sufras por la música de Nirvana.
- ¡Ah! ¡Muchas gracias!
- Por cierto, también te agregué algunas canciones que me gustan, espero que a ti también te agraden.
- ¡Muchas gracias menso! No debiste haberte molestado.
- Sabes que no es ninguna molestia.
Entonces llegué y puse el disco en formato mp3 que me habían regalado. No sin antes ver algún partido de la liga española.
Empezaba con las prometidas canciones de Nirvana, algunas veces se entrometían entre ellas algunas rolas pop que llegaba a escuchar en la televisión. Conforme lo iba escuchando, me topaba con grupos que no conocía para ese entonces, y algunos otros que sólo oía pero sucedía el mismo problema: no me preocupaba por conseguir su música.
Entonces me topé con una larga lista de un grupo que hacía mucho había escuchado y que, tenía cierto significado para mí. Él no lo sabía, pero Radiohead había sido, a mis catorce años, un acompañante en ocasiones muy particulares y especiales.
Los escuché por cierto tiempo. Después los dejé. Y gracias a este amigo volvieron.
Pero sucedió lo mismo otra vez. Decidí olvidarlos un rato por ser la banda sonora de algunos acontecimientos que son imposibles de olvidar, tanto buenos como malos.
Y ahora, que volví a toparme con el disco de nuevo, 6 años después, lo volví a escuchar, específicamente a las canciones de Radiohead, volvieron a ser la banda sonora de tan desagradable tarde.
Comenzando con la primer canción del disco que llegué a escuchar mucho alguna vez, iniciando el clímax con No surprises, llegándolo con Paranoid Android y terminándolo con Pyramid Song.
The Tourist fue para llorar tranquilamente.
Y me atrevo a agregar ahora, con permiso de él, una canción que no incluyó en su lista pero que me ayudó a secar las lágrimas previamente derramadas.
Mi viejo amigo:
El asterisco del 18 te la dirá.
"Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar, y viejos autores para leer" - Sir Francis Bacon







