no puedo evitar el sentirme rara cuando a veces lo recuerdo, cuando a veces le siento a mi lado. no sé porqué, pero a veces me mareo al escuchar su respiración junto a mí, o el observar su cabello cuando se acuesta en mi regazo.
el pensar que alguien me está conociendo, sabe mis cosas, me ha visto llorar, sabe como río, lo que me hace enojar o cuando necesito dormir. el que le permita tocarme más allá de lo que a alguien me había atrevido a dejarle explorar. el que a veces simplemente me vea. es raro que alguien se preocupe cuando ni siquiera yo lo hago tanto por mí.
todo es tan raro...
a veces me siento una desconocida a su lado; y él, obviamente también lo es. que desconozco quién es esa persona a la que estoy dejándole indagar en mi ser. que tiene un pasado el cual puede ser totalmente inventado. que a veces la distancia es más enorme cuando estamos caminando de la mano que si contacto a alguien que vive en la China. a veces, incluso, se me hace extraño verlo como un ser humano: que respire, bombeé sangre, pero creo que más, que me vea a mí, que me toque a mí, que me haya elegido a mí...
no sé, no sé, no sé, no sé, no sé.
es extraño todo... a veces no sé ni quién soy yo, y eso me confunde. creo que...
Nunca había dejado a nadie acercarse tanto a mí, como se lo he permitido a él.
Y me gusta.
Aunque no deja de sentirse ese sabor metálico en el paladar,
a veces.







