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28 de junio de 2011

¿Te conté que ayer vi a Naty?

Recordé la primera vez que fui a la biblioteca de tu escuela. Un mundo pasado era el que pisaba de nuevo. Entré tímida pero firmemente en medio de pequeños estantes cubiertos de libros empolvados. Te vi a lo lejos, me viste. Tu sonrisa de sorpresa pero llena de coquetería me recibió. Sentí los chapetes de rubor que adornaban mis mejillas cuando me saludaste con un hola silencioso y el movimiento horizontal de tu mano. Fue el día en el que me di cuenta que me había enamorado de un niño.

Tu mirada perdida, austera y vacía en el teatro. Yo nerviosa aún, pero ensimismada con Los Bitles de fondo. Te veía de a ratos, de reojo, disimulando que no me interesabas y que me causaba indiferencia nuestra primera cita. Al fin y al cabo te dignaste en llevar a una segunda acompañante. Pero perdida yo, fue el día en que te diste cuenta que te habías enamorado de una loca como yo.

La diferencia de tu sonrisa en la mágica banca de siempre. Se veía anhelo en tu mirada. Nos saludamos como dos desconocidos que se acababan de encontrar después de haberse enseñado a amar hacía apenas una semana. Me tomaste agresivamente para besarme con música oaxaqueña de fondo. Segundos, minutos, eternos minutos duró el encuentro. ¿Vamos a ir? No me importa, yo sólo vine por ti.

¿Y que porqué mencioné a Naty? Porque es un amigo no reconocido. Y me dio gusto verlo, y con él, recordarte. Y vi su sonrisa soñada cuando me contaba que planeaba irse a Inglaterra a estudiar criminalística,

entonces me imaginé mis propios sueños. Ya los sabes, ya los conoces. Algún día, andaré cerquita de ahí, contigo de la mano, vistiendo un gorrito y una bufanda a causa del frío, analizando gente, con nuestros hijos jugando en los charquitos y tú con tu gigante chamarra que me acurrucará en esa fría tarde de invierno.


No puedo creer lo que ha pasado en estos casi 3 años.


Y menos puedo creer, que aún sigas en mi vida tan diáfanamente como desde aquel 11 de septiembre del 2008...


19 de febrero de 2011

Así escribieras tres cuartillas las leería felizmente y te respondería otras tres a cambio.

el encontrar a alguien con tus características

y

encontrarlo a años luz de distancia




Atentamente,
- El que responde preguntas que no le hacen y da cosas que no le piden.

25 de noviembre de 2010

No lloro porque me negaste tu rostro,
sino por que a ella hasta sonrisas le ofreciste.

7 de mayo de 2010

Just War


Tengo que dejar de creer que me perteneces. Y que te pertenezco yo. Tienes que dejar de creer.

A veces se me olvida que tú y yo somos total y completamente diferentes. Que los pequeños lazos que nos unen no son más que los rezagos de nuestras ganas y esperanzas de no quedarnos solos, pero que en realidad tú no me soportas, y ni yo a ti.



"La vida comienza cuando la fantasía muere" - Anónimo

29 de abril de 2010

Medio Menguante


Cuando la luna se pone re grandota
como una pelotota y alumbra el callejón,
se oye el maullido de un triste gato viudo
y su lomo peludo se eriza con horror.


Era de noche, no te busqué, pero inevitablemente apareciste. Era de día, no te perdí, pero afortunadamente ahí permanecías. Al día siguiente desperté, continuabas junto a mí, solapada por unas cuantas nubes. A la noche siguiente me dormí, continuabas a mi lado, velando mis sueños y jugando con mis cabellos. Tenía miedos, tu luz me los arracanba. Tuve alegrías, tu sonrisa de octubre era mi cómplice y me complacía. Tenía, tuve, fuiste. Tiempo pasado.


Luna, ya no estás.


Luna, ya amaneció.


Para curar el mal de amores
dijeron los doctores que no había salvación.
Ahora me dicen gato viudo
porque una gata pudo quitarme lo chiqueón.


"Vivir en la Tierra es caro, pero incluye un viaje alrededor del sol cada año" - Anónimo

5 de enero de 2010

Sx


-Va a estar bien, no se preocupe, yo la cuido.
-Ya mero me voy.

-Yo también.


Vendrán tiempos estresantes, monótonos, tristes y cansados, de humillaciones e impotencias, de carencias nutricionales, afectivas, cotidianas; de necesidades magnificadas, sugestivas y de cariños ineptos. Vendrán tiempos sin tiempos.

Y no estarás en ellos.

Habrás querido aprovechar estos momentos, en los que aún sigo completa, viva y con la mayor libertad del mundo. Desearás haber estado conmigo cuando te necesitaba, porque después, aunque te necesite y aunque quieras, no podrás hacerlo. No me verás, porque no podrás.

Lo que me gusta de mí, es que soy muy fácilmente adaptable.



Y estoy emocionada.



"Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustrada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción" - Samuel Johnson

7 de diciembre de 2009

Te desprecio


Te desprecio.

Te desprecio, te desprecio. Te desprecio: te desprecio.

¿Te desprecio? Te desprecio -te desprecio-. ¡Te desprecio!


Te desprecio...



"Te desprecio"
- Te desprecio

6 de noviembre de 2009

Tenues exigencias...


No tengo nada qué decir. No deseo hablar, no deseo etiquetarme con los estereotipos de una mujer fina y convencional propia de este siglo. No me apetece dar explicaciones de mis razones, de mis movimientos, de mis decisiones, de mis ideas y de mi ser completo. No tengo ganas de buscarle algo positivo al espejo. No quiero arreglarme, maquillarme y salir a dar la vuelta porque tengo frío y es viernes por la noche, es decir, día que puedo dormir sin desvelarme... tanto. Quiero que me abraces y me digas muy bajito que porqué estás conmigo. Pero no quiero que me lo expliques, sólo demuéstramelo. Ni siquiera moveré un dedo para poner música, fumarme un libro o destender la arrugada cama de mi alma. La ventana está cerrada, deberás tocar si llegas, pues hoy no quiero estar dispuesta a esperarte con los brazos abiertos. Hoy estoy cansada, hoy soy un ser humano frágil, débil y con ganas de acurrucarse bajo las cobijas. Hoy ocupo que me leas un cuento, me arrulles y me hagas dormir. Hoy no quiero besos ni caricias ni nada de eso. Hoy no necesito nada, sólo vivir. Ni siquiera te pediré las respuestas de siempre, ni escucharás mis porqués existenciales, ni verás mis sonrisas seductoras. Hoy soy una niña, una niña asustada de la oscuridad. Hoy te pido que me abraces con la mayor vehemencia que encuentres en tu interior. Hoy te suplico que te sientes a mi lado, velando mi sueño y diciéndome que me proteges, me cuidas, que todo estará bien. Que aunque el mundo se corrompa, se caiga, se derrumbe y se deshaga, tú estarás conmigo, tomándome de la mano para evitar que ruede por el precipicio. No me digas que me quieres, ni que me amas, ni que me necesitas ni que me extrañas, sólo acaricia mi rostro con la yema de tus dedos en señal de mi belleza. Sólo sopla tu cálido aliento a mi cuello para evitar que mi nariz se enfríe y lo haga después el resto de mi cuerpo. Hoy conviértete en mi amigo imaginario, cuéntame historias divertidas, inventadas, fantasiosas, románticas. Hoy se la estrella que me cuida y guía, la luna que me alumbra, la noche que me arrulla. Cierra mis ojos con un tímido roce de tus labios, limpia mis cuencas y acuéstate conmigo, a mi lado.




"Ya sea que pienses que puedes, o pienses que no puedes, estás en lo cierto" - Henry Ford

29 de octubre de 2009

HBD


Los regalitos ocasionales, sin ningún motivo y con extremo detalle son los que te hacen despertar de la rutina y sacarte una que otra sonrisa inusual.

A veces veo películas romanticonas y se me antoja aventarte a la cama y acurrucarme en tu pecho imaginando que nunca te irás. O me gusta creer que desayunas conmigo cuando me levanto despeinada y amodorrada a buscar cereal en la cocina.

Esas son ternuritas, y vaya qué muchas me has dado. Pero se aproxima una fecha importante, y ese día no tendré ganas de acurrucarme tiernamente ni imaginar que inocentemente sonreimos con un bigote de leche.





Oh querido, prepárate, que ahora sí sabrás lo que es un amour passionné et sauvage.




"La preparación minuciosa de una cosa determina su buena suerte" - Joe Poyer

30 de septiembre de 2009

Blanco y de papel

¿Quién eres?
No te conozco.
No me cuentas nada.
No sé nada de ti.
Sólo sé que vives, respiras, eres un ser humano,
pero no sé nada de tu vida.
No tienes emociones, no tienes sentimientos,
sólo te mueves mecánicamente,
sin un motor, cuerda o motivo que te incite al camino.
Eres un desconocido.

Y estás en las mismas:
No sabes nada de mí.
No me conoces.
No te cuento nada.
Soy una desconocida para ti.

Es un círculo vicioso que no tiene salida, apretujándonos en su interior.



Creo saber qué -no quién- eres:


Un fantasma.



"Apréndete a gobernarte a ti mismo antes de gobernar a los otros"
- Solón

27 de septiembre de 2009

Prendas de algodón



"Mi dolor de voyeurista que no pisa la losa

puede tocarte a miradas el sexo, la axila,
puede acercarse prudente a una distancia de abeja,
tu calma desnuda también me vulnera,
cómo quisiera bajo mis yemas
sobar tu pezón sorprendido...
pero me duelen los ojos,
los ojos no abordan ni enamoran ni conversan,
sólo viajan por impulsos...
¡mentiras eléctricas!"


José Cruz


A casi un año de iniciar con el revoloteo musical de regalo que por bien merecido tengo, comienzo a sentir los estragos de la nostalgia propia de los viejos sucesos, de los dulces recuerdos, de las sensaciones lejanas que en su momento eran lo más importante de nuestras vidas.

No puedo evitar el sentir un cosquilleo interno al escuchar estas canciones, me hacen recordarte como el muchacho aquel que eras en el alejado tiempo que te conocí, sin la comparación de lo que vivo ahora, contigo. Siguen estremeciéndome, siguen haciéndome sentir rara, por lo que ya fueron incluidas en mi lista selecta de excentricidades; pero sobre todo, no puedo dejar de recordarte, ni de recordar que fueron las protagonistas de nuestros primeros encuentros, de nuestros primeros acercamientos, de nuestros bailes, de nuestros locos atrevimientos. No puedo dejar de recordar aquel día, en que tímidamente, me pediste una de mis fresas.


Cómo ignorar lo que me hacen sentir, si tan sólo es un acercamiento de lo que yo siento por ti...


"No puede ser del todo malo aquello que deja buenos recuerdos"
- Adam West

21 de septiembre de 2009

Dígito local


-¿Porqué será que nos llevamos tan bien?


Eres capaz de hacer lo que yo no: relajas el tiempo, lo acaricias y dices que todo va bien aunque el mundo deje de girar.

Tu simplicidad es el mejor complemento que he podido encontrar.



"Un guijarro en el lecho de un pobre arroyuelo puede cambiar el curso de un río" - Orison S. Marden

5 de agosto de 2009

Prólogo de un adiós


Anoche descubrí tu engaño. Fue una daga ardiendo la que atravesó mi pecho cuando la verdad me fue develada. ¿Que qué se siente? Me temo que es indescriptible.

Lo más sensato hubiera sido perderme toda la noche en el alcohol, buscando un amor público por despecho, llorar hasta secarme, gritar hasta romper el silencio nocturno que alimentaba la vida de otros.

Pero no, mejor me quedé callada, lloré para mis adentros, te bendije y te dije adiós. Sin reproches ni reclamos, sin excusas ni disculpas. Es tu vida y tú sabes qué haces con ella, yo no soy quien para juzgarte ni mucho menos para decirte qué hacer; pero siempre se pierde y se gana algo, y esta vez yo no fui quien perdió.



Mucho gusto, un placer conocerte.




Adiós.




"Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella" - José Ortega y Gasset

2 de agosto de 2009

Es^n


Es una especie de odio fraternal, uno en el que sigilosamente me muevo con temor de terminar odiándote más.

Es como querer devanarte las vísceras tan sólo por mis caprichos que me gritan que quiero ser la única.

Es como si la inmadurez propia de una chiquilla se apoderara de mis más pueriles sentimientos para convertirlos en amargura y desazón.

Es como si envidiara tu alrededor, buscara romperlo, bloquear tu entorno y gozar de la satisfacción de verte frente a muchas puertas pero sin adentrarte en ninguna de ellas.

Es tal vez, como termina molestándome a veces la imperante urgencia de querer asesinarte y no poder lograrlo; de querer torturarte cortándote los dedos con las pinzas que usa mi padre con su auto; es simplemente abandonarte, dejarte ahí, olvidarte y preguntarte después qué se siente estar sin mí.

Es una sensación apremiante de alejarme de ti, vomitar tus recuerdos, enfermarme de tu presencia, para que te vayas, sí, simplemente te largues a hacer una vida justo como la buscas, justo como muy internamente, la quisieras; justo como el morbo te guía, esa en la que yo no quepo ni cabría.



Es como si a veces, quisiera convertirme en ti, tan sólo para saber qué se siente lastimarme a mí.





"La vida es una sucesión de lecciones que se deben vivir para aprenderse" - Ralph Waldo Emerson

28 de junio de 2009

Comodín





Tema: Cruz de Navajas
Intérprete: Mecano
Álbum: Entre el cielo y el suelo
Compositor: José María Cano
Año de lanzamiento: 1986


Según la Sra. Wikipedia:

La canción habla sobre el tema de la infidelidad, cuenta la historia de una pareja envuelta en la monotonía y el hastío en la que a veces caen las personas sin darse cuenta, el descuido y la falta de atención del uno en el otro, y la necesidad imperante de llenar ese vacío emocional y salir en busca de nuevas sensaciones. La canción termina trágicamente con la traición infraganti que sufre Mario a manos de su esposa María seguida de la muerte de Mario de una estocada en el pecho a manos del amante y la mentira de la esposa, indicando que murió al ser asaltado por dos drogadictos.


En realidad todo lo descrito anteriormente es pura palabrería. Las canciones, como todas las cosas, pueden tomar la interpretación, el sentido y la importancia que uno les de. Nosotros podemos convertirlas en un almacén de recuerdos, en una lágrima, en una sonrisa, en un ahnelo, en todo lo que se te pueda ocurrir.

Pues bien, esta canción es una parte importante de mi repertorio musical. La conocí hace muchos años, cuando era una niña y la radio vieja tocaba mi estación ahora favorita. Confieso que antes no la comprendí, tardé mucho para desmenuzarla y encontrarle un sentido, pero ahora que la entiendo a la perfección, puedo permitirme decir con orgullo que conozco a una pareja que vive en el cuece de su amor, que sigue sazonándolo y se dicen ligeros te quieros antes de dormir.

Se seducen quedamente no con lujuria y avidez, sino con experiencia y sutileza, abonándose con ternura y rocío. Se sirven con ahínco, se gozan, se necesitan. Sus apapachos llegan a ser melosamente cursis, pero no dejan de ser bellos, y cuando se sonríen honestamente es como si se mostrara frente a mí la verdad de un amor sincero. Es saber que aunque pasen los años aún pueden decir "¿qué haría yo sin él?".

Dos años después de lanzada esa canción, se conocieron y convirtieron a ésta en su himno. No por su letra, sino por su candencia, sus recuerdos jóvenes, el resultado de lo forjado en tanto tiempo.

Se encontraron, adularon y amaron, para que hoy, 21 años después, celebren la venida de algo que no tiene planes de concluir.


Nadie más que quien ha estado y está enamorado puede enseñarme qué significa vivir rodeada de amor. Gracias por dejarme ser parte de su aldea, de su mundo.



Me gustaría quedarme a vivir 21 años, tan sólo para saber qué se siente celebrar eso y así...




"Pinta tu aldea y pintarás el mundo" - León Tolstoi

28 de mayo de 2009

Aprisa, más aprisa


Ya quiero que llegue el día en que seas tú quien me busque y sea yo quien deje silenciosamente de buscarte.

Ya llegará el día en que comprenderé que ya tengo más de 20 años y debo dejar de comportarme como una chiquilla de 4.

Ya quiero dejar de ser tu marioneta y tomar las riendas de mi propia vida. Dejar de encapricharme y madurar, para recordarme que no soy perfecta y que necesito caer para avanzar.

Ya quiero que llegue el día en que esté ocupada, olvidándome de ti y seas tú quien quiera recordarme y desocuparse para ir a encontrarme.


Ya quiero que llegue el día en que deje de estar enamorada, para pasar al siguiente paso y descubrir que amar no es lo mismo que...



Y lo peor de todo es que ya lo sé. Demonios, debo envejecer.





"Se necesitan dos años para aprender a hablar y 60 para aprender a callar"
- Ernest Hemingway

5 de mayo de 2009

Sabía que era inminente



¿Dónde estás?



Es estúpido, lo sé.


Pero me estoy cansando.


PD. (soy una amargada).




"La soledad es tu mejor amiga, cuando todos se vayan, ella estará contigo" - Anónimo

7 de abril de 2009

120 minutos ago


Extraño el sonido de tu voz vibrando en mis oídos.
Extraño el contacto de tus suaves y ásperos dedos en mi terciopelo.
Extraño el jugueteo de tus manos en la enredadera que tengo por cabello.
Extraño el calor de tus brazos en una noche fría de cándida primavera.
Extraño el intercambio de tus labios con mi aliento.
Extraño el brillo de tu mirada penetrándome.
Extraño esa curva ascendente muy tuya que construye a la mía.


Te extraño a ti.
Te extraño todo.
Me extraño a mí.



Hace mucho que no te veo, que no sé de ti.



Este par de horas se me han hecho eternas...





"El optimista tiene siempre un proyecto; el pesimista, una excusa" - Anónimo

22 de marzo de 2009

Cicatriz


Hoy he decidido perder y malgastar mi tiempo en unas 3 horas nocturnas. Y creo que no las malgasté ni las perdí, pues las usé para recordar cómo empezó todo, como ha transcurrido el andar de nuestro tú y yo, y como inclusive buscando, no puedo encontrar un final.

Trato de apartar todo aquello que me impida ver la gruesa realidad, el algún día se tiene que terminar, el adiós. Pero aún cuando pateo todo y lo hago a un lado, orillándolo a la orilla, sigo viendo el panorama en contraste, justo como un desierto, justo como el mar, sin un desenlace alcanzable, sin una visión del ¿qué hay más allá?

De hecho, no quisiera adelantarme a los hechos. No quisiera tratar de descubrir que vendrá después por anticipado. No quisiera probar la delicia prematura de disfrutar el momento en su momento. No llevo prisa.

Y aunque es muy corta la estación, son muchos los eventos, muchos los sucesos, muchas las horas, miles de segundos, millones de partículas de tiempo. Y cada una me ha servido para apreciar la dulzura de estar ahí, viviendo lo que jamás pensé a vivir, acompañada de la opuesta soledad.

Mi bipolaridad ha estado en su menor expresión, el apogeo del contraste de mis personalidades ni siquiera se ha asomado por la ventana, el murmullo de mis voces interiores molestándome no ha salido a flote, ya no cuelgan cabezas en toda mi habitación. Creo que has venido a sustituirlas tú. Aunque sigan colgando, ya no les veo la boca torcida de dolor.

No quiero renegar de mi necedad temprana de impedir que esto avanzara. Sigo sin arrepentirme. No era el momento, no es el momento, y sin embargo, sucedió, sucede. No quiero renegar de mi intento por evitar que esto creciera, sin embargo es lo que más me cuesta: evitarlo. Mis miedos infantiles que temen a las despedidas, a los descalabros, al abandono, al desamor.

No importa, la felicidad se ha cambiado de domicilio y se ha trasladado a mi interior. Puedo afirmarlo determinantemente, y te agradezo por ello. ¿Cómo hacerlo? Tú sabrás cobrármelo, mientras tanto dame permiso de intentar convidarte de la mía, tengo mucha, me basta, me sobra y la despilfarro egoístamente. No quiero ser egoísta, no me dejes serlo.


Censuraré esta entrada, no quiero que me vean sonreir escuchando música clásica un martes a las 11.30 de la noche.




Felices 13 046 400 s.





"El pasado es la única cosa muerta cuyo aroma es dulce" - Eduard Thomas

26 de febrero de 2009

Lama


Aclaro que escribo esto tranquila, calmada, ecuánime y neutral.

No te preocupes, sólo quiero decir unas cuantas cosas. No implican mucho tiempo, mucho qué pensar, mucha ciencia ni mucha sensibilidad.

La primera: No me importa. Decidí romper y desechar tus ideas acerca de mí. No me sirvieron de nada, me perjudicaron y no me ayudarán a crecer. O tal vez sí, pero no de la manera en que me las diste a conocer.

No pasa nada, no pienso que seas un monstruo porque me hayas dicho lo dicho, sino que simplemente son tus opiniones que invariablemente yo no comparto. Hasta cierto punto te agradezco que me lo hayas mencionado, me fue útil para reflexionar acerca de mi persona, de los que me rodean, de mi comportamiento, que puede que esté mal, pero eso no es algo que tú tengas ni el derecho ni la obligación de juzgar.

Tal vez intentes cambiarme, tal vez lo único que quieras sea solamente el que me de cuenta de mi errores para aprender de ellos y madurar. Me parece perfecto, gracias por los buenos deseos. Y lo tomaré en cuenta, con un aprendizaje no sé si lento -o rápido- pero seguro. Todos crecemos eventualmente, y aprendemos día a día para bien o para mal. Todo es relativo.

Tú tienes maneras de pensar muy distintas a las mías. Tu concepción del bien y del mal no concuerdan con lo que yo considero como tal y por eso hay roces entre tus acciones y las mías. Mi manera de vivir y de disfrutar mi vida -porque por supuesto, lo hago- es tal vez peculiar para ti, inmadura, irracional e inestable. No te discuto eso, que aunque repito, yo no opino como tú no tengo ni la menor intención de cambiar tu percepción de mí. Qué flojera.

Tus ideas divagan en que me falta vivir, en que me falta sufrir para aprender y madurar. Que siempre he tenido todo y esa es la causa de que yo sea infeliz (!?). Insisto, no lo discutiré, me da pereza, pero yo tengo la vida que me tocó y me forjé vivir, yo la adecuo a mis convicciones, ideas, principios y descalabros. Es eso y nada más.

No tengo la menor intención de ser como tú en un futuro. Realmente no lo quiero. Con esto no quiero que creas que quiero ser conformista, porque significa que estarías tomando erróneamente mi oración. Sino que tú y yo buscamos cosas distintas, las encontramos de modo distinto y las aplicamos como queremos. Lo que pasa es que no quiero convertirme en alguien como tú. Jamás.

Te pavoneas de tu gran personalidad "definida", estable (?) y que tus sufrimientos te han llevado adonde estás. Bien por ti, yo tengo otro método para moldear mi actitud, y creo, no necesito sufrir para ello. Ser feliz es muy rico.

¿Estoy completamente perdida porque me considero una niña dices? ¿Que eso me convierte en un ser completa y totalmente inmaduro? ¿Que no debo dejar que otros influyan en mí? Para lo primero, ser una niña no es un asunto sencillo, pero tampoco es uno complejo. Es simplemente serlo, ¿no entiendes eso? ¿dónde quedó tu gran inteligencia? Es la forma en la que soy alegre y feliz, y no sé si esté bien o mal pero funciona y no daño a nadie más, ¿algo anda mal? Hay niños muy maduros, hay otros tantos que no lo son, pero niños son y terminan siendo mucho más inteligentes que la mayoría de los adultos que se arrastran en este planeta.

No intento zafarme, ni justificarme con una actitud infantil -vaya la redundancia-, puesto que... ya me dio flojera explícartelo. Si dices que tratar de conservar la pureza de un niño está mal, me temo que me costará explicarte mi idea. No entender algo tan sencillo, mal mal mal.

En cuanto a la última cuestión, aunque no lo creas soy un ser humano, y como tal, un ser sociable. Quiera o no, lo busque o no, los demás influirán en mí tanto como una hormiga o una roca. Tengo que adaptarme al medio, y no tratar de adaptar a los demás a mí. Qué actitud tan más arrogante tendría. ¿Qué escribir, coleccionar y usar frases está mal? Entiendo tu punto de individualismo del autor, pero, ¿si no aprendes de un maestro de quién aprenderás? ¿de ti? Las actividades autodidactas me parecen perfectas, pero estoy muy conciente de que ni lo sé todo ni lo sabré; que no nací enseñada y que necesito aprender de los demás.

En fin, no entiendo del todo tus rollos. Me dices ser una persona inestable cuando yo no te veo nada de estabilidad. Te dices ser una persona sumamente inteligente pero no puedes terminar un proyecto que empezaste hace 4 años. Te dices ser una persona firme, madura y no puedes luchar a favor de tus propias convicciones rebelándote contra lo que no quieres hacer.

Y sin embargo, ahí estás, encerrado, esperando a que algo pase y venga a cambiar tu vida.

Estoy segura que estás trabajando, y realizando proyectos y luchando por ellos, pero, ¿y? ¡Anda!, que a pesar de que digas que mi personalidad es una fluctuación difuminada de personalidades intermitentes sin definir, puedes afirmar que yo no estoy quieta ni un momento, que necesito hacer algo, que cumplo lo que quiero.

Lo único que puedo afirmarte con total seguridad es que realmente no me llegaste a conocer ni una ínfima parte. Me diste un listado de mis defectos, me los restregaste 'sin ofender' y me dijiste que debía cambiar. No me parece mal que yo esté conciente de ellos, puede y se me olviden, pero yo no tengo tiempo para andar haciendo listas de la personalidad de otra gente cuando tengo cosas más importantes que hacer como aprovechar mi tiempo.


En fin, me divirtió tu psicoanálisis. También dolió, lo confieso. Pero no lo necesito. No me importan tus preguntas, ni me importan tus respuestas. Tengo muchos problemas, pero lo único que me has demostrado es que tú no me puedes ayudar.

Me sorprende que no hayas llegado a conocerme. ¿Fría? ¿Insensible? ¿Perfeccionista? ¿No sé amar? Ja! Eso todo el mundo lo sabe.

Enséñate a buscar lo que nadie más ve.







He decidido irme por el voto popular. Y tú, eres la minoría.
Uno no es ni todos, ni es el mundo.





"Quien no pueda mandarse a sí mismo debe obedecer" - Friedrich Nietzsche



Inclusive, hasta tal vez aprendas de ella.