12 de julio de 2007

Diarios de motocicleta


Hace poco descubrí que en el auditorio de mi antigua escuela secundaria se proyectan películas de interés general (es decir, NO documentales educativos) todos los fines de semana.

Así que como buena egresada, me dirigí a mi escuela de antaño, saludé a algunos profesores, al director y a una que otra persona de las que no tenía ni la menor idea de quienes eran, y me dispuse a analizar la película que ese fin proyectarían.

Fue un poco desilusionante al principio, pues había muy poca gente, pero después esto fue un gran acierto porque así no tendría que escuchar esos molestos susurros que hace la gente a la hora de ver una película.

El filme elegido fue "Diarios de motocicleta" con Gael García Bernal, un mexicano muy reconocido en el extranjero y con gran talento, sólo que a pesar de ser yo mexicana, no soy muy dada a ver películas de directores compatriotas, ya que suelen monopolizar sus filmes en un mismo género, clasificación o trama.

El caso es que "Diarios de motocicleta" no es de un director mexicano, sino del brasileño Walter Selles y con una producción del gringo Robert Redford. La historia nos habla de como el estudiante de medicina Ernesto Guevara (creo que saben perfectamente a quien me refiero) y su amigo bioquímico Alberto Granado empiezan un viaje por sudamérica. Pero como éstos amigos son argentinos, deben empezar de abajo hacia arriba, por lo que su lugar de salida es la Argentina y su meta la ciudad capital de Caracas en Venezuela. Para lograr esto tienen que pasar por la columna vertebral de América del Sur: los Andes. Es decir, pasarán por Chile, Perú y Colombia, para al final llegar a donde se lo proponen. Sólo que hay un PEQUEÑO problema, todo el viaje será ¡en motocicleta!

Ellos aclaran que todo su viaje es simplemente por viajar, pero al llegar a cada país conocen a su gente, comen su comida, conocen sus tradiciones, todo esto lo hacen parte de ellos. Al principio fue incómodo y hasta fastidioso tratar de entender lo que decían, pues ese acento argentino no me dejaba comprender (además de que el audio del auditorio no era el idóneo), que parece que Gael practicó muy bien porque pudo haber engañado a cualquiera que no supiese que es mexicano. Pero dejando de lado esa incomodidad, el director y los propios actores lograron que hasta yo viajara con ellos, me hicieron sentir como si yo estuviese ahí, me hicieron sufrir al ver la decadencia de un país en su clase baja/media.

Si lo que la película dice de él es cierto, Ernesto "Che" Guevara fue un hombre muy noble, que aprendió que la vida de por sí es dura, más cuando te toca nacer en lugares privilegiados y puedes ver a los no tan "privilegiados" desde "otro ángulo". Esa afición por la medicina lo hizo afianzarse con el amor hacia un paciente, que en este caso fue a la población de un mercado, de un barco o de cualquier lugar donde se encontrara (lo que gran inspiración es para mí, ya que la Medicina tiene una mejor recompensa que las desveladas). No dejó que su asma, ni una arrogancia que en él ni existía lo acabara, abrazó a quien quiso abrazar, amó a quien quiso amar, visitó grandes pueblos, grandes ciudades, conoció buena gente y supo que jamás aprendería a bailar, pero aun así, este hombre fue GRANDE...

Él amó a gente que ni siquiera era su gente, él vivió la pobreza, el sufrió enfermedad, él no tenía a quien amar... y aún así después de llegar a su meta, fue por más... por aquellos que le enseñaron que no hay que rendirse jamás... Sólo ahí le esperó la traición y el inesperado pero definitivo adiós...

Alberto Granado aún vive, esperando reecontrarse algún día con su hermano... él también comprendió la derrota... pero también gozó la victoria.


El próximo fin de semana regresaré para ver con que otra película sensacional me alegran la lluviosa tarde que pasé en felicidad...

Cabe destacar que la fotografía de esta película ¡es preciosa!



"Deja que el mundo te cambie... y podrás cambiar al mundo" - Ernesto "Che" Guevara



Listening to: "Sad Brothers" - Saint Seiya




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