
Ya aquí estoy de nuevo, de regreso. Me han preguntado tantas personas qué tal me fue y no he sabido responder...
El viaje me hizo mucho bien, pero precisamente el viaje. El sentir la delicia del aire golpear mi rostro, el ver imágenes intermitentes a lo largo de todo el recorrido, el vislumbrar distintos escenarios cada segundo y el ir escuchando alguna buena canción no se comparan con nada. Todo esto fue lo más tranquilizante, relajador y desestresante que pude haber encontrado. Son momentos de silencio, momentos de encuentro conmigo misma, de análisis de pensamientos y sucesos. Mientras todos los demás dormían (a excepción del chofer, claro) yo iba mirando la noche profundizarse ante mí, mis manos galopaban en mis rodillas, mi espalda se adormilaba y mi mente hacía tantas cosas..., cosas que ni siquiera quiero expresar aquí. Aunque he llegado con una infección de garganta y oído por lo que ando medio (o mucho) sorda a causa de ese bendito aire.
La estancia fue placentera, mi anfitriona amable y la ciudad llena de cosas que mis ojos ansiaban ver. Anduve vagando cual mendigo busca un lecho donde dormir, compré cosas innecesarias y hasta caballos monté. Fue sencillamente genial.
Hoy me siento más relajada, más independiente de lo que siempre alardeaba ser, más yo y más suya...
Pero no puedo evitar decir que por primera vez (o tal vez no primera, pero una sí muy marcada) sentí lo que es extrañar. Mi cama y la comida encabezan la lista, seguido por todo lo demás (no sean sensibles, pero no puedo vivir sin la primera cosa ni la otra), así que en cuanto llegué me preparé una cena que jamás olvidaré. Además, recibí llamadas y mensajes de bienvenida, algunas personas que me provocaron una sonrisa y una que otra conmoción, pero me siento feliz... y agradecida. Agradecida con todo, con la vida que me tocó (o yo me forjé) vivir, con las oportunidades presentadas, por los amigos que tengo y me tienen, por saber empalagarme de la belleza en su mínima expresión, por darme cuenta de mi extremada sensibilidad y de mi extremada fortaleza.
Los Quiero... Gracias por la bienvenida.
Los Quiero... Gracias por la bienvenida.
"Me gustaría emplear toda mi vida en viajar, si alguien me pudiera prestar una segunda vida para pasarla en casa" - William Hazlitt
Listening to: "The Man Who Sold The World" - Nirvana
Listening to: "The Man Who Sold The World" - Nirvana
2 comentarios:
Que genial, ya podre molestarte de nuevo :P, que chido que te la hayas pasado chingon em el viajesin. =D
Jajaja nomás piensas en joder a la gente, ¿verdad?
A mí también me parece genial el seguirnos aguantando =D
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