
El pasado fin de semana disfruté de un grandioso puente de 4 días que no sé ni en qué diablos se me fue. Creo que si pienso bien y me esfuerzo un poco, deduciré que mis pequeñas vacaciones se me fueron en dormir mucho y en dormir mucho.
El motivo del puente fue la celebración del 2 de noviembre o Día de Muertos, que para los que desconocen esta tradición mexicana, este día está enteramente dedicado a honrar fielmente a los muertos que desees recordar, ofrendándoles sus comidas favoritas en vida, obsequiándoles (simbólicamente claro) sus gustos y rezándoles oraciones para que continúen con su descanso en paz. Además están las tradiciones locales, como consumir pan de muerto, hacer un altar al difunto, visitar el panteón de tu ciudad por la tarde/noche para hacer el sinfín de actividades que ahí hay.
Bien, pues yo tenía 4 días libres (ni tan libres, pues tengo el examen más pesado del semestre y debía estudiar), pero no tenía ni el humor ni las ganas, ni siquiera la capacidad física de recorrer las tradiciones como se merecen. No, me sentía tensa, ofuscada pero ligera, el saber que tenía libertad de pensar en que dormiría mucho, leería mucho y dormiría mucho me hizo sentirme más relajada, más dispuesta a ponerme a pensar en lo que tanto necesitaba hacerlo. Pero aún así, no me veía en esos lugares, no... eso no era para mí este año.
El viernes venía de la clínica adonde voy a hacer mis prácticas y sentí un tanto con ganas de hacer algo, pero algo más sutil, que relajara mi mente pero que a la vez adiestrara a mi cerebro a pensar para posteriormente aplicarlo adonde necesitaba. Tenía ganas de platicar con alguien, pero más, de ver una película.
Así que llamé a Polvo, le pregunté que si estaba disponible, a lo que ella me dijo: "Ven, elige y más vale que traigas hambre".
Era ya de noche, un 2 de noviembre y lo ideal era ver una película referente al momento, a la situación y a las ganas de ambas (las dos estábamos soñolientas, como idas). La elegida fue El séptimo sello, una película sueca dirigida por Ingmar Bergman.
¡Por Dios, más perfecta no pudo ser! Una película cargada infinitamente de simbolismos, de entrelíneas, que te hace pensar, reflexionar.
Tal vez para muchos es muy sencilla y cansada, pero esa simplicidad es la que la hace tan compleja y difícil de digerir, es cansada porque te pone a pensar, cosa que muchos no están acostumbrados a hacer a la hora de ver una película. Con este filme o lo analizas y lo comprendes, o ni siquiera entenderás lo que te trata de decir.
Bergman es muy analítico y simbólico con sus películas, trata temas que no sólo conciernen a su persona, sino más universales. En esta película concentra las eternas preguntas acerca de quién es Dios, quien es la Muerte y que pasa contigo después de morir. No te responde las preguntas, él solo te las formula y deja que tú rebanes tu cerebro para tratar de contestarlas.
El título El séptimo sello está basado en el libro del Apocalipsis del apóstol Juan, último libro de la biblia cristiana. Tiene sus toques religiosos no como predicación, sino como cuestiones, con preguntas sin responder, incluso abarca historia del medievo y te hace aprender más de la cultura antigua europea.
Es una película ya muy vieja, pues es de 1957, y está en blanco y negro (o más bien un color sepia), pero Bergman fue cauteloso y dudo que haya hecho la película en esta tonalidad sólo por bajo presupuesto o porque estaba de moda, no, el blanco y el negro simbolizan la contrariedad, lo opuesto, lo bueno y lo malo, la Vida y la Muerte. En un paisaje claro aparece la Muerte con una capucha negra y su espectral y pálida facie se vislumbra perfectamente gracias a este efecto.
Antonius Block, un caballero que regresa de la guerra se encuentra con ella, quien ha decido llevárselo consigo, pero el caballero le propone una partida de ajedrez, en la que si él gana vivirá, en cambio si pierde la Muerte lo hará suyo. El ajedrez representa el juego que significa en sí la vida misma, un día podemos ganar y vivir, otro perder y perecer. Además las fichas son blancas y negras, con esa dualidad del bien y el mal que siempre nos persigue a diario con cada uno de nuestros actos y decisiones.
Además muestra como al final, todos somos invariablemente iguales, ni unos ni más que otros, pues cuando la Muerte decide presentarse ante ti, no distingue si eres rico, pobre, de alguna raza o religión. Ella te conoce, sabe adonde vas, pero tú destino te lo forjas tú y nadie más.
También está la eterna pregunta de ¿quién es Dios? ¿de dónde ha venido él? y mucho más profundamente, ¿existe realmente Dios? La subjetividad del filme deja al espectador con un análisis crítico de sus propias creencias, de sus propias engaños, de su propia ignorancia.
Algunas citas interesantes:
El amor, es la más negra de todas las pestes.
Si todo es imperfecto en este mundo imperfecto, el amor es lo más perfecto de todo, precisamente por su perfecta imperfección.
Como ya he dicho, Ingmar Bergman utiliza en este film (y en todos de hecho) simbología al por mayor, pero muy bien estructurada, donde da herramientas a la mente para solucionar la trama pero no lo hace por ti, tú debes ser quien se esfuerce para poder pretender siquiera solucionar algo.
La vida es eternamente vida, la muerte indudablemente algún día llegará, pero hoy sigue latiendo tu corazón, sigues respirando, sigue tu cerebro funcionando, significa que ella te ha dado una oportunidad más para seguir aquí. No la desaproveches.
"Sólo vale la pena vivir, para vivir" - Joan Manuel Serrat
Listening to: "Ride of the Valkyries" - Wagner
Listening to: "Ride of the Valkyries" - Wagner
8 comentarios:
hi me da mucho gusta saber que estas bien, y que estos dias lo utilisaste para dormi me da mucho gusto, y la verdad el 2 de noviembre es una buena fecha para recordar a lo seres queridos pero ose deberia de hacerse diario, no nomas ese dia, esa fecha es magnifica, en todo lo sentidos.
que estes bien!!!
cambio y fuera
Parece una buena película, haré lo posible por verla.
hola, soy nuevo aqui y a lo que veo tu has hecho muschas cosas, me gustaria que me enseñaras a utilizar este bloog, gracias
Hola Armando, sí que es una fecha muy importante y magnífica, es bueno saber que aún no han muerto este tipo de tradiciones nacionales.
Muchas gracias!!!
4V23N, sí que es una buena película. Al menos a mí me gustó mucho.
Hola Shadow, pues la verdad no he hecho mucho de este blog, su plantilla es bastante sencilla, por eso me gusta, y sólo me dedico a escribir y publicar. Pero con mucho gusto te ayudaré en lo que se te ofrezca =)
¡Gracias por pasar a comentar!
¡demonios!
Debo verla de nuevo, la verdad es que me andaba medio durmiendo.
Entendí las cuestiones a DIos y la vida después de la muerte, también la critica a las Cruzadas. Pero, estaba quedándome dormido [leer me cansa los ojos, y más si son subtítulos en una película q.ue estaba viendo a oscuras]
A verla de nuevo, aztlán.
Es una película muy cansada por sí sola.
Si lo estás tú, no conviene verla: exige mucho por parte del espectador.
Además, lo reitero: está bien fumada.
woow, hace tiempo la vi pero al ver este post me volvieron unas ganas tremendas de verla de nuevo, que grande el señor bergman, de mis favoritos sin duda.
al leer tu entrada tambien me vino la vision de mi proximo cuadro, gracias por eso tambien y gracias por disfrutar de tan buen cine.
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