21 de enero de 2008

Tiempo Final


Me he perdido, me había ido, pero parece que he vuelto...

También parece que tenía un poco (o mucho) olvidado este blog. No, no lo olvidé, pero simplemente no hay el tiempo suficiente para dedicarme a escribir mis peripecias, además de que ha sido una semana de mucho pensar, de mucho vivir y de mucho sentir.

¿Que cómo quedé con el asunto de la beca? Bien, pues me había dicho internamente que dependiendo la carrera, sería mi decisión final, puesto que tenía que ser una en la que pudiera desenvolverme sin problemas, con gusto y dispuesta a laborarla el resto de mi vida. Bien, la carrera que me ofrecen es Bioingeniería Médica, pero si no es de mi agrado puedo cambiarme de carrera, el único requisito es que esté disponible en la universidad. Así que me ofrecen estudiar Psiquia o Neuro... Mi licenciatura y mi especialidad en 3 años. Con eso me mataron.

Acepté.

Ahora sólo resta hacer un montón de cosas. Ya hice la parte más difícil que fue decidirme, posteriormente necesito contactarme con la embajada, hacer un montón de papelitos, un examen de inglés, preparar mi pasaporte y se van a volar mis datos a la universidad australiana. Ellos tienen la última palabra, si soy apta o no para recibir la beca, ellos decidirán y me dirán 'te vienes' o 'te quedas'.

Y eso es algo que, extrañanamente, me hace sentir sumamente relajada y tranquila, pues el hecho de que ellos estén tomando la responsabilidad de aceptarme me indica que por algo lo hacen. Me dan además más tiempo para digerir esto (me dirán el resultado final a principios de abril) y mientras tanto puedo organizar mis cosas, a darle duro al english y a no hacerme ilusiones (cosa que nunca tuve, puesto que ni siquiera estaba decidida). Me quita un gran peso de encima el saber que no está decidido que a finales de abril, tan tan me voy de aquí.

Toda esta semana pedí consejos a personas que pudieran auxiliarme en relación al aceptar tal carrera (y tal beca), me planteé formas de vida y maneras de proceder en caso de irme, tengo que aceptar tantas cosas y dejar muchas otras, pero sobre todo, que nada está decidido aún. Y sé que si me quedo seré muy feliz, pues no tendré que dejar nada de lo que quiero aquí, ni luchar contra otra lengua, ni vivir sola, ni estudiar las clases de lunes a domingo, ni dejar de disfrutar las vacaciones en compañía de mis amigos; y sé también que si me voy seré muy feliz, pues tendré que dejar a todo lo que quiero aquí (lo cual significa mi independencia), luchar contra otra lengua, vivir sola, estudiar de lunes a domingo (lo que me lleva a tener una licenciatura y especialidad terminadas a los apenas 22 añitos) y disfrutar las vacaciones lejos de la compañía de mis amigos, para así poder mandarles un montón de cartas contándoles como me la paso por allá... en otro país.

Ay Dios, todo es tan... raro. Estoy viviendo tantas cosas en tan poco tiempo, como las que no he vivido en una vida entera.

Lo bueno es que no tengo novio, y no tendría que dejar a nadie aquí (del aspecto sentimental y todo ese rollo), pero la familia y los amigos son aún más dolorosos de dejar que un novio, pero bah!... si me voy o me quedo, sé que ellos estarán conmigo.

En fin, ya me he decidido, que fue lo más difícil... por el momento. Ahora sólo falta esperar el mañana... y el mañana, ya mañana veré.




"No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer" - Goethe


Listening to: "Mother of Light" - Epica

2 comentarios:

Anónimo dijo...

que bueno que te has decidido en aceptarla ve y demuestrale como eres lo maravillosa que eres se que trinfuaras si es alla o si es aqui se que lo lograras sabes que mi corazon simpre estare con vos pase lo que pase estara hai contigo y apoyandote vive!!!
lucha y sueña por ello!!

Sophia dijo...

Anónimo:

¡Muchas gracias por tu apoyo!

Y lucharé, no puede hacer otra cosa =).