
En medio de estos ánimos fluctuantes que he tenido en esta última semana, me puse a pensar y a recordar muchas cosas.
Viajaba por un mundo de recuerdos, cuando me topé con aquellos que abarcaban aspectos un poco sentimentales.
He conocido a personas malas en toda la extensión de la palabra, sangronas, egocéntricas y hasta repulsivas; pero no negaré, que he conocido a otras muy buenas, amables, sencillas y con ganas de abrazarlas cada vez que las miras.
Hace un par de días me acordé de cierta persona. Lo llamaré Él, por su género contrario al mío.
Él fue una parte muy importante en mi vida, y lo sigue siendo aún. Quien muchas veces me auxilió con su amistad, y me acarició con la mirada. Muchas veces, cuando me sumía en una tristeza interna, él por alguna extraña razón lo notaba y se condolía conmigo; y se reía hasta con mis chistes (que son pésimos, por cierto).
Cuando lo veía, todo me palpitaba, me sonrojaba y le sonreía. Me gustaba. Era muy amable en sus actos, solidario con los demás, vivía y simplemente era feliz. Él definitivamente me gustaba.
Y lo mejor de todo es que yo también le gustaba.
Él sabía como tomarme de la mano, como hacerme feliz con una llamada, sentirme aún en mi más recóndito ser y comprenderme. ¿Qué más podía pedir? Nada.
Él es un gran amigo, una gran persona, alguien a quien aprecio en demasía y alguien también, que me dolería perder...
Espero ser al menos una de sus eternas amistades, quien esté siempre para él, a su lado y apoyándolo, como estuvo siempre para mí. Fui muy feliz a su lado y jamás lo olvidaré. Ahora he perdido un poco el contacto, hemos estado separados por infinidad de razones, pero de que lo sigo estimando, definitivamente no hay duda.
Y sobre todo lo recordé, no tanto porque hace un par de días fuese su cumpleaños, sino porque en mi raquítico y descompuesto celular está grabado su número telefónico y su celular, y por ende, no pude llamarle siquiera, ya que no me lo sé de memoria.
Pero bueno, más vale tarde que nunca. Aquí están mis más humildes felicitaciones por tu veintena de años, que espero que cumplas 20 años elevados a la n potencia más. Disculpándome por no haberte llamado, mandarte un mensajito o cualquier señal de humo para enviarte una felicitación, no tengo excusas ni justificación.
¡FELICIDADES!
Te Quiero Mucho. Jamás lo olvides... y no me olvides.
"Todo le es perdonado a quien no se perdona nada a sí mismo" - Confucio
Listening to: "Dulce amor" - Gondwana
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