27 de abril de 2008

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Estos últimos dos fines de semana han sido particularmente peculiares. Pero sabrosamente disfrutables.

Mientras que el primero fue completamente en solitario, el segundo fue todo lo contrario.

Antes de que éstos comenzaran, hubo un vaivén de ánimos, de pensamientos extraños y de ideas que no querían deslindarse de mi dañado cerebro. Supuse que para olvidarme de todo eso era alejarme yo sola del horrible bullicio que muchas veces me abruma.

El primer viernes me fui al cine, tenía la mera intención de ir sola, pero planes ajenos se encontraron y terminé disfrutándolo con una agradable compañía.

El primer sábado me fui al teatro. Mi ojos ya extrañaban ver alguna obra rarilla que me transportara a alguna fantasía. Esta vez le tocó el turno a Cosas de Papá y Mamá. Un obra dulce, divertida y maestra. Muy buena (¡gracias K. por la recomendación!).

La semana pasó normal, sin muchos percances, sin muchas emociones, lo que se dice, patética.

Pero todo cambió a partir de este último viernes. Me largué a las albercas con Freyja y con Ale, recordando que tenía mucho tiempo sin aventarme al agua como dejando de lado los pudores que siempre solían aflorar cuando de sumergirme se trata (llámesele fobia a todo lo que me impida respirar). Con lógica, terminé más rosita que Patricio. Y ya que luego me vean me verán toda requemada, como si mi de por sí mi pálida piel no necesitara otro color para "alegrarle el día" a los demás.

Sí, sé que se reirán (se me olvidó el bloqueador).

Al final les invité a comer a mi casa, mientras disfrutábamos La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick. Nos mafufeamos allí mismo con esa película, Ale casi caía dormido del cansancio, Freyja devoraba su Yakimeshi y yo... yo sí veía la película. Bueno, al final quedamos boquiabiertos porque la ida a las albercas y una película como ésta no eran una muy buena combinación.

Pero fui muy feliz, fue un día genial, y espero que se vuelva a repetir. De hecho hay planes de ello, invitando a más gente, como a Zyrian o a Mister o a... no sé, tal vez ni quieran. ¿Quieren? Advierto que quedarán cansados, como para no querer mover ni un dedo. Tal vez esto los anime y se apunten.

En fin. Mi dulce finesito no acabó ahí. El sábado tenía la pereza más grande del mundo cargando sobre mis espaldas. Ya había hecho planes, y me emocionaban, pero también me emocionaba el aventarme a mi cama y no despertar hasta el lunes por la mañana para asistir a clases. Pero vencí y tiré esa carga, para sentarme a ver El Pianista de Roman Polanski ( El bebé de Rosemary para quien no ubique) con mi hermana (cosa que me extrañó, ella es hollywoodense en materia de películas). Había comprado hace poco esta película, como un pequeño antojito mensual, pues estaba en rebaja, muy mona y queriendo ser comprada; ahí estaba solita, y me gritaba que la tomara, y yo tan dadivosa pues me la llevé.

Pero al final del día, me alisté para ir con Shinta al teatro a ver al Trío Contempo, que venía de París. Fue lo mejor que pude haber hecho para cerrar este fin de semana. Quedé con un delicioso sabor de boca, una italiana, una argentina y una turca me hicieron vibrar con su guitarra, su acordeón y su chelo, respectivamente. Sólo tango, sólo sensualidad, y ellas la irradiaban. Me dieron ganas de hasta de bailarlo con Shinta. Pero me contuve, recordé que no sé bailarlo.

Pero quedamos en que nos enseñaríamos, y tal vez, después llegue a bailarlo (bah, que cosas digo, claro que lo haré).

En ¿resumidas? cuentas esos fueron mis grandiosos fines de semana. Que quede claro que no mencioné que hice los domingos, puesto que estos quedan de rigor marcados para hacer tareas, leer y echar la hueva.


Me parece que solamente el domingo es muy poco para esto, debería echar más seguido la flojera. O... ¿ustedes que opinan?





"El verdadero sabio sólo es riguroso consigo mismo, con los demás es amable" - Plutarco



Listening to: "Moskau" - Rammstein

4 comentarios:

Άρης dijo...

hola fija que a mi tambien me hubiera gusto ir, pero por cosas del destino no fui, me pase todo el finde semana en mi casa haciendo tarea y escuchando musica hbaer cuando nos ponemos a platicar

Anónimo dijo...

Hola! sii fue genial el viernes en las albercas y en tú casa =) ahora me toca invitarlos a mi humilde casucha para ver películas ah y como les habia dicho para comer tacos de birria de la esquina de mi casa xD, espero salir otra vez con ustedes es simplemente genial, jaja por cierto el sabado no podia mover un solo dedo, mis hombros y cara estaban rojas rojas y me ardian xD,pero valio la pena =). Saludos!!

Sophia dijo...

Άρης, ¿te hubiera gustado ir a dónde? ¿Al teatro, a las albercas, al cine?

Bueno, sea adonde sea, al menos aprovechaste tu fin de semana. Hacer tareas nunca es desperdiciarlo, es evitar un SFS posterior.

Muchos saludos =)

Sophia dijo...

¡Yay! Inolvidable, la verdad...

Y pues cuando gustes estamos más que puestos para ir a tu casa. Tú no te fijes ni nada, nosotros somos felices donde sea, el chiste es que haya películas, agua y Yakimeshis xD.

¡Pero oh sí! ¡Esos tacos suenan geniales! Pues nomás no te hagas pato y luego nos dices cuando nos lanzamos =)

Yo también quedé cansadísima, pero de que lo valió, lo valió.

¡Saludos de vuelta!