
Durmió 3 horas y media con la luz encendida, con la cabeza volteando hacia el sentido contrario de la cabecera, con una delgada sábana y con una gran cantidad de hojas a su alrededor.
Se levantó con el pie derecho, como cuando alguien se levanta de buenas, queriendo hacer las cosas bien por el resto del día. Buscó somnolienta y a tientas su sandalias para meterse a la ducha. Estaba fría. Era tarde, pero tenía sueño. La utilizó para quitarse las mugres que habían quedado del sudor de la noche anterior. Ni siquiera la disfrutó.
Todo ocurrió con normalidad. Expuso mitos e hizo reir. Se sintió bien. Se percató de todos los deberes que tenía que entregar en las 2 semanas siguientes. Tenía que estudiar mucho -y bien-. Tenía 4 exámenes en puerta. Tenía que resolver una vida -la suya-. Tenía que dedicarse a hacer lo que hacía, sin alegatos, sin quejas, sin claudicar.
Estaba cansada para el mediodía. Tenía sueño a causa de las pocas horas que descansó en la noche anterior. Pero sabía que tenía que estudiar; ese examen no se resolvería solo. Tipos se le unieron a su acometido. Se aflojeró más, no le gustaba la gente. Su casa soltó el estrés, el corazón y el cerebro. Se permitió ser servicial por un momento, y se quedó dormida por un instante. Significaba que era hora de tomarse una media taza de café con leche -el negro la volvería loca-. Despertó un poco y se lavó los dientes. Tomó un taxi y volvió a la guerra.
Repasaba constantemente su cabeza. Estaba tranquila. Sabía que el no dormir no sería en vano. Llega un tumulto. Todos se acercan. Informan que la batalla se ha suspendido y que se ha pospuesto para dentro de una semana. -¡Mierda!-, maldijo. Ese mismo día pero de la próxima semana tendría otros dos exámenes agregados al que acababan de posponer. Todo se estaba complicando. Se sentía traicionada por su propio estrés. Ya no confiaba en sus cabales, estaba cansada. Quería deslindarse de una buena vez de este pequeño detalle, para disfrutar los días libres que se avecinaban, o al menos con una carga menos que leer. Pero no. A la vida le encantaba jugarle jugarretas que la sacaban de quicio. No sólo no había dormido en toda la noche. No sólo había perdido el tiempo esa tarde. También encontró placeres. Intentó volver a ser como antes, a coaccionar con alguien, a hacer una mueca grotesca que pudiera parecerse a una sonrisa, y parece que lo logró.
Satisfecha, se largó de ahí. Iba directo a recoger un aparato imperfecto que debía cambiar. Otra vez un fallo: no estaba. Se sentó en un parque cercano a observar el cielo y se entristeció al ver que no había estrellas. Le gustaban. La hacían sentirse acompañada. De la luna ya ni se acordaba. Hasta que le dijeron que a ella nunca nada le importaba. Le dijeron insensible -otra vez-. Y le informaron que no podía hacer arte. Ella estaba de acuerdo. Eso era lo que era, no había que alegar. Se acordó de su abuela. La única persona con la que siempre se ha dejado llevar. Quien sabe, la extrañaba.
Era ya muy tarde. Era hora de irse a casa. Era hora de aventarse a la cama y descansar. Pero antes, derramó unas cuantas lágrimas para eso de no dejarlas estancadas, pues no le gustaban los reproches que no tenían intenciones de serlo. Cuando se iban alejando viéndola feo, y los reproches le sacaban la lengua, se sintió como una pequeña niña indefensa, que lo único que ansía es ir corriendo a los brazos de mamá y acurrucarse en su regazo.
Pero no había manera de irse. Tuvo que caminar. Sin querer hizo su cardio del día. Ya era muy tarde, hasta que encontró transporte. Todo iba mejorando. Hasta que recordó. De nuevo, lágrimas cayeron. Se sintió patética por ésto. Sólo se despidió y caminó hacia casa. Temía que al llegar recibiera una reprimenda por la hora inadecuada.
Abrió la puerta, encendió la luz y su madre la estaba esperando con una enorme sonrisa y le preguntó que cómo le había ido en el examen.
-No lo hice-, contestó.
Se dio cuenta de que su hija había estado llorando.
"La actitud positiva es la cualidad externamente identificable de todo ser humano con características ganadoras" - Anónimo
Listening to: "Chiquitita" - ABBA
Listening to: "Chiquitita" - ABBA
9 comentarios:
Al parecer para mi no lo es, pero para ti...
Pero para ti tampoco que tuviste chance de escribir una historia.
Ve el lado positivo: conociste a una gran persona y te llevaste dos libros(...)
El gusto es mutuo, o como se diga.
Fin de curso, puentesote y a ver qué sigue.
sabes cuanto tenia sin leerte?
es lo primero que hago al prender la compu. hacia muchono la prendia.
me he dado cuenta de que escribes como hablas, y es por eso que escribes tan genial!
me da gusto leerte, aunque ya no me dieron tristesa tus palabras XD
mas bien me dieron nostalgia, te extraño!
sabes cuanto tenia sin leerte?
es lo primero que hago al prender la compu. hacia muchono la prendia.
me he dado cuenta de que escribes como hablas, y es por eso que escribes tan genial!
me da gusto leerte, aunque ya no me dieron tristesa tus palabras XD
mas bien me dieron nostalgia, te extraño!
Se notaba, por las ausencias de tus comentarios.
Ash, ash, ya no prendo la compu porque ya tengo lap.
¡Aggh! ¡Me has matado! Me alegra mucho que te agrade como escribo, y te agradezco en demasía que lo consideres genial, pero para mí es el tiro de gracia: ¡yo no sé hablar! No soy buena con eso de organizar las palabras, y puedo optar dos caminos: o hablo mucho o no digo nada. Para mí gusto, no hablo nada bien.
Entonces, si escribo como hablo...
=(
¿O fue sarcasmo el tuyo?
Bueno. Como sea. No son para que te den tristeza. No estaba triste cuando lo escribí. No sé porque la gente tiende a ponerle sentimientos que no van a mis escritos, creo que simplemente se reflejan y lo interpretan como se siente cada quien.
Pero bueno. Yo no te extraño, te requeteextraño!
jajaja entonces estoy bien pinche mal en mis gustos -el "pinche es como un superlativo-
pero no me importa, a mi me gusta, si a ti no, no le hace
sabes por que ya no me causó tristesa, antes te leia y decia "hay pobresita j. que mal la está pasando" asi como si leyera el diario de tu vida, pero andale que un dia me dices que tu estabas extrañamente feliz cuando escribiste nosequecosa y me dije... son historiascortas, cuentos, esdolaridades, mentiras pues -algunas, otras seguro no, pero en general-
asi entonces, ya con eso en mi mente, no es tristesa por lo que "sufres" sino nostalgia por escucharte
ademas,
te odio!!!
ah no, era en esta entrada la explicacion
enfin...
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