6 de septiembre de 2008

PaLLasa


No me gustan los payasos. De hecho, los detesto, me dan miedo. Y para colmo, me siento como uno.

Así como un payaso con el dueño del circo presionándole para salir rápidamente a escena, pero sin siquiera tener lista su vestimenta. Indispuesto a salir a tratar de hacer bien su trabajo, porque ni siquiera sabe lo que está haciendo.

Un payaso triste, sufriendo por el fracaso de su acto. Viendo como otros forman figuras llamativas para los niños, se ríen, parlotean e invitan al público a pasar a ver su espectáculo.

Un payaso que está ahí, viendo las luces del escenario, con las butacas vacías, la silla tirada y los globos ponchados. Uno que ha olvidado ponerse sus zapatos y teme caminar a tientas, descalzo.

Se figuraba en las grandes tarimas de Broadway, presentando su show, viéndose ovacionado por su público de pie, sonriendo de oreja a oreja, mandando besos impregnados con agradecimientos. Con una flor en la solapa de su tweed de a cuadros. Llorando por las luces que le encandilaban los ojos hasta el dolor.

Pero no. Se vio sentado en realidad en la banca de algún solitario parque, esperando a alguien quien pueda ayudarle, alguien que le haga sonreir, que le enseñe como enseñar la alegría y que le haga feliz.


Hoy me siento como un payaso. Pero un payaso de los feos. Un payaso mal pintado, un payaso sin sonrisa, un payaso con lágrimas en sus cuencas...



Un payaso, así a secas.




"El alma triste en los gustos llora" - Mateo Alemán




Listening to: "La Guirnalda" - Rocío Dúrcal


4 comentarios:

Anónimo dijo...

si te quieres sentir payaso, quiero que sepas que para mi eres como uno del cirque du soleil, de esos, los mejores del mundo.

no me importan detalles ni pintura, lo que importa es solo lo que haces.



te extraño!

KM dijo...

Una payasa triste, no se porque pero esos son los payason que me gustan tristes y solitarios, te confieso que yo tambien les temo, le temo a su manera de querer hacer reir a la gente =S.

¡La quiero muchacha!

El Acróbata dijo...

En la universidad, mi trabajo final de fotografía fue un autorretrato en el cual yo estaba rodeado de cosas que me gustan con la mitad de la cara pintada de payaso... y es que en ocasiones también me siento como uno: obligado a sonreír cuando por dentro tengo ganas de mandar todo al carajo.

Un abrazo Sophia!

Sophia dijo...

Por cierto, el año pasado, por tus fechas de cumpleaños me iba a ir a ver al dichoso Cirque du Soleil, pero ya no alcancé boletos. ¡Pero de ahí me fui al Cervantino!

Luego si voy, te cuento que tal, o mejor aún, me acompañas.

Mi tu.



A mí no me gustan de ningún tipo. Felices me dan miedo, tristen me causan más tristeza.

¡Yo la quiero más!



Me temo que me asusta esa manera tan similar que tenemos de pensar y sentir, Acróbata. Aunque yo no hice un trabajo final acerca de un payaso en la universidad.

No nos asustemos. Seamos felices, ¿qué más nos queda? Sí, ser como payasos...

Por cierto, ¿qué estudió usted en la universidad?

Muchos abrazos fuertes para usted también!