18 de octubre de 2008

¿Y mi dueña?


¿Te sientes bien? ¿No te duele algo? ¿La panza? ¿Quieres que te lleve al doctor? Últimamente he notado que casi no comes, mujer. Y todas las noches oigo atrasito de ti como te revuelcas en la cama, enrollas tus frías sábanas y te quedas mirando al techo sin decir ni una palabra.

Ahora que nos vimos al espejo noté tus enormes ojeras. Signo del insomnio de las noches pasadas. ¿Cuánto has dormido? Sí, exámenes dirás. Te conozco. Los exámenes son lo de menos en esta situación. Esa sombra bajo tus ojos no pintan nada bien, no auguran nada bueno y me muestran que, o te enseñas a maquillarte o comienzas a destender tu cama para soñar de una vez.

También noté tu cicatriz más roja. Más de lo normal, más de lo acostumbrado. ¿O acaso estabas llorando? Las cicatrices no hablan, pero ésta me explicaba más de lo que tú con tus escasas palabras. ¿Porqué no hablas? ¿Acaso no te enseñaron a decir lo que sientes y piensas? Confía en mí, de algo tengo que servir además de decir tonterías y joderte la vida.

¿Y cuando fue la última vez que te vi sonreír de manera sincera? Te carcajeas, sonríes, pero a secas. ¿Cuándo harás esa mueca a la que no estás acostumbrada? Me cansa verte así. Ya cambia, ¿no? Mínimo hazlo por mí. Yo sí quiero reír.

Tus labios están más pálidos. Solían ser rosas. Hoy los veo casi morados. ¿Te has golpeado? ¿O te han mordido? Ya pues, ya no bromeo con ello. No tienes sentido del humor. Lo único que quería era animarte, pero como siempre, me avientas por donde se te da la gana. Ni creas que volveré a molestarme en preguntar por ti.







No aguanté. Vamos, dime. Caminas como zombie, haces todo mecánicamente, ni siquiera puedes llorar. Lo he notado. Intentas hacer muecas dolorosas, intentas recordar, pones música triste, y ni así tus cuencas parecen humedecerse. ¿Qué acaso te han roto el corazón? ¿Qué acaso has roto el corazón? ¿Qué acaso alguien se murió? ¿Qué acaso mataste a alguien? No me digas que a una simple hormiga. Todos las matan alguna vez en su vida. No te frustres por ello.






Ya pues. Ya sé que odias el maltrato a los animales. Pero ni eso te anima. Pensé que replicarías a mi comentario, con ganas de pegarme. Ni un músculo moviste cuando dije lo que para ti debe ser una blasfemia.


¡Hey! ¡Vamos! ¡Despierta! ¡Haz algo! ¡Canta! ¡Sueña!

¿No?


Jódete pues.






Necesitas tomar agua, te estás deshidratando. Necesitas comer, te estás desnutriendo. Necesitas dormir, te estás desvelando. Necesitas vivir, te estás muriendo.





"El tiempo es muy lento para los que esperan, muy rápido para los que tienen miedo, muy largo para los que se lamentan, muy corto para los que festejan. Pero, para los que aman, el tiempo es eternidad" - William Shakespeare



Listening to: "La Rue" - Yann Tiersen