
Detesto a los cobardes, me caen mal. Detesto que lo seas y me desesperas. Yo soy una cobarde, pero ese es un asunto entre mi conciencia y yo, no te metas -obviamente, yo me caigo gorda, porque cobardía es mi sustantivo-.
No estamos hablando de mí. Es más, ni siquiera de ti.
Pero hablaré.
Me desespera que me busques y no me des la cara. Huye al fin. Que me digas/n que te estás muriendo por mi culpa. Detesto que quieras hacerme sentir la culpable de tus pesares y que para colmo, quieras que esté allí para darte unas palmaditas de consuelo. Es insoportable que me busques para nada, sólo para decirme estupideces o para hacerte sentir superior a mí.
No lo eres. Ya lo sabes. Y te duele.
Eres quien ha sufrido mucho, ha vivido mucho, ha perdido mucho. Y me culpas. Gracias. Gracias por el crédito. Me halagas.
Déjame en paz. Hoy no tengo ganas de soportar-te. Ni mañana y tal vez ya nunca más, aunque algún día quizá me arrepienta. Pero, ¿qué más da? Ni tú me necesitas ni yo a ti.
Odio tus 'te necesito', tus 'te extraño', tus 'sin ti me muero'. Patrañas patrañosas. Aprendí desde antes de conocerte que las palabras son sólo vibraciones airosas que salen de las cuerdas vocales, o en su defecto, se impregnan en alguna superficie capaz de soportar el rasgar de un grafito.
Y por supuesto, pueden ser borradas, mitigadas, olvidadas. No te odio, simplemente me desesperas. Me desespera tu actitud infantil -y eso que los niños lo saben casi todo-. O más bien de critter come-lo-que-sea. Me desespera tu infinita cobardía.
Me desespera que caigas y no te ases de nada ni de nadie. Sólo de mí. Y lo intentas pero te sueltas. Pendejo.
Yo sola no puedo. Recuérdalo. Eres muy pesado para mí. ¿Porqué? Porque no sólo me das tu carga, sino todas las que te rodean a ti.
Me frustra tu manera de pensar. Tu manera de actuar. Tu manera de escribir. Te entiendo, o al menos trato de hacerlo, pero por favor, yo no soy ni tu Vírgen, ni tu salvadora ni nada que se le relacione.
Sólo soy yo. Y puedo ser muchas cosas para ti, pero no eso. No eso.
No puedo ser quien vaya a sacarte todos los días del fango.
¿Porqué con una mierda no entiendes que tengo una vida que resolver, una vida que matar y otra que crear?
Olvídate de mí con un demonio. Olvídame. Siempre sufrirás:
Amar no está en mi vocabulario.
En mis acciones tal vez.
Pero esas, son sólo para mí.
"No creo que los amigos sean neceariamente la gente que más te gusta, son meramente la gente que estuvo allí primero" - Peter Alexander Usitnov
Listening to: "Mujer Sucia" - Real de Catorce
2 comentarios:
O_O Sophie!! luego hablamos, lo necesitamos u.u Te Quiero Mucho!!!!! T_T
el otro dia le llamé yo a eso una cachetada sicologica, pero tu le tumbaste los dientes...
no firmar es ser cobarde?
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