
Desde pequeña he sido de leer mucho, pero no de escribir. Redactar no era mi fuerte, las matemáticas me quebraban la cabeza y no le entendía a las divisiones. La historia y la geografía (más la última) eran con mucho, mis materias favoritas. La ortografía siempre ha sido casi impecable, pero no gozaba de la comprensión de una oración en español.
Y sin embargo, me gustaba plasmar ideas tontas. Generalmente lo hacía en estupideces como en libretas 'personales', hojas sueltas, las últimas páginas de mi cuaderno de español mientras me aburría en clase o en algún diario con algún mono rosa en la portada (seguramente regalado).
Me quejo de la presentación de este último por que siempre he querido un diario con un candado de verdad y no de esos en que la llave siempre es la misma; con alguna cubierta de cuero, o de material grueso, con un separador de tela y con hojas con olor ancestral.
Nunca he escrito como tal, como se debe. No soy de los escritores marginados que se aplacan en el rincón a transcribir ideas de su cerebro, a armonizar sus infelicidades y sus alegrías en papel o a redactar una historia de amor en un santiamén. No, lo que pasa es que no soy escritora.
Pero como me he dado cuenta de que soy un poquito mejor con esto de la palabra escrita a la verbal, y que es más fácilmente corregible, te puedes retractar, puedes darle ctrl + z y no hay nadie que espera que escribas tal o cual cosa en una determinada situación. Por eso es que recurro a las letras, ellas me han abrigado muy fuertemente en crudos inviernos desde infante, las he visto hermosas en los libros que desde sabe cuando existen en mi casa, se armonizan bien hasta crear un baile estético muy animado que me deja fantasear.
Incluso llegué a pensar que iba a tener un poco de El Quijote, que me volvería loca creyendo que yo habitaba esos mundos en los que todas las noches me transportaba.
Y no quiero olvidarlas, y no estoy bloqueada, pero hay veces que ni el hablar ni el escribir es tan bello como expresarte sin letras ni palabras, tus gestos, tus movimientos, tus actos, tu cuerpo, lo dice todo.
Quiero un diaro, para arrumbarlo en algún cajón de mi habitación, pero para que en un futuro, al volver a pasar las páginas me de cuenta de la J. que era yo...
"Los deseos de nuestra vida forman una cadena cuyos eslabones son las esperanzas" - Séneca
2 comentarios:
yo escribo solo para desahogarme, solo para mi, tengo mis dos unicos escritos escondidos en un intimo rincon de mi computadora
pero si, en verdad la manera mejor de comunicarse es con los ojos, los gestos, las manos, los labios...
un diario para poder sentir lo que sentiste con aquello de orientacion vocacional??
jeje
genial!
Yo tengo una serie de escritos que, al igual que el anónimo, los tengo escondidos en lo mas recóndito de mi computadora y en algunos rincones de mi cuarto.
Tenía mucho sin escribirte, (creo que desde noviembre del año pasado), pero ayer, sacando mis estadísticas (http://raulvelez.blogspot.com/2009/03/feliz-cumple-ano-blog-2.html) recordé que, en la segunda etapa de mi blog, me comentaste 3 veces.
Saludos!
Publicar un comentario