
Anoche descubrí tu engaño. Fue una daga ardiendo la que atravesó mi pecho cuando la verdad me fue develada. ¿Que qué se siente? Me temo que es indescriptible.
Lo más sensato hubiera sido perderme toda la noche en el alcohol, buscando un amor público por despecho, llorar hasta secarme, gritar hasta romper el silencio nocturno que alimentaba la vida de otros.
Pero no, mejor me quedé callada, lloré para mis adentros, te bendije y te dije adiós. Sin reproches ni reclamos, sin excusas ni disculpas. Es tu vida y tú sabes qué haces con ella, yo no soy quien para juzgarte ni mucho menos para decirte qué hacer; pero siempre se pierde y se gana algo, y esta vez yo no fui quien perdió.
Mucho gusto, un placer conocerte.
Adiós.
"Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella" - José Ortega y Gasset
1 comentario:
tambien estan los que vienen al mundo a enamorarse de una sola mujer, y lo hacen, y se acuestan con cien, pero sin enamorarse.
te odio!!!
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