
Estoy confundida. Personajes vienen, personajes se van. Algunos aparecen de repente, otros se van tan lentamente que duele. Todo cambia, todo evoluciona, todo se induce en una metamorfosis desconocida que quién sabe a dónde vaya a parar. Y yo trato pero no me estanco, mi miedo no es superior.
No sé qué estoy haciendo. Creo que estoy mal. ¿Retroceder para avanzar? He de estar loca pregonando tal filosofía. Nacen nuevas esperanzas provenientes de lares desconocidos, pero ninguna llena el hueco que con su distancia me deja.
Nunca he sido buena para decidir, tardo millones de horas en encontrar algo que me guste, en elegir el color, en decidirme a gastar por ello. Y ahora que se me presentan tantas alternativas, tantas opciones, tantos contratos que rechazar y tantos que aceptar, por fin puedo dilucidar qué es lo que quiero.
Pero me es tan difícil. Soy tan exigente. Tan exigente, que apesto. Soy tan sumisa. Tan sumisa, que apesto. Soy tan todo, que apesto también. Mi olor se diluye en el mar de indecisiones que se desborda por mi mente. Quiero pero no quiero. Estás pero no estás. Estoy sin estar. Estoy sin mí. Estás sin mí.
De todas formas estamos solos.
Cuando comenzaban a asomarse sonrisas en mi rostro, se desprenden sorpresivamente. Algo falla, algún descompuesto no me deja dormir. Y creo que es mecánico (de los que son más fácilmente solucionables). Pero nadie sabe cómo repararlo. Somos inútiles, o somos inexpertos, quién sabe.
Suele pasar.
"El ir un poco lejos es tan malo como no ir todo lo necesario" - Confucio
1 comentario:
creo que me identifico con lo que dices, estoy en ese plano donde sentimientos que creia enterrados comienzan a surgir de nuevo, estoy en medio de mil cosas buenas pero es como si estuviese en medio del camino, justo en el medio y delante esta la felicidad y la dicha y detras mi vida pasada y esos sentimientos y angustias que creia enterrados, miro siempre hacia adelante pero aun escucho las voces de atras, quiero ir hacia adelante pero mis pasos son debiles.
espero no haber aburrido, saludos y suerte, mucha luz en tus caminos insomnes.
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