28 de septiembre de 2011

Esto es lo más cercano a vivir sola que tengo. Y lo prefiero, para acostarme en el sillón a ver televisión y reírme sin despertar a nadie, para limpiar el balcón de mi casa a mi gusto o para dormir en ropa interior si me apetece por el horrible calor.

Pero la soledad es muy difícil.

El ventilador no suele ser suficiente para volatizar las lágrimas...