11 de octubre de 2007

Balanza de una dualidad


Tenía algo de rato sin actualizar este espacio.

¿Porqué? Hay tantas razones, tantas justificaciones, pero tan pocas verdaderas... ¿Para qué mentir? Me he quedado dormida...

Sí, dormida. Literalmente y no. Últimamente (específicamente esta semana), ha sido realmente... difícil. El ir y venir, el no alcanzar a comer, el gastar demasiado, el dejar todo de lado, la caída de mi anhelo, la fecha a mitad de semana que me hizo recordar que hace dos años viví ciertas cosas que no sé si quisera repetir, y el que honestamente, me he quedado dormida casi todas las noches.

No he tenido la mínima oportunidad de salir a caminar, de escuchar música plácidamente sin pensar en nada más, de leer algún libro ajeno a lo escolar, de ver alguna película sin tener que apresurarme y ahuyentar a la necesidad, de comer sin ninguna prisa y disfrutar de una intensa voracidad, de cansarme al disfrutar de mi favorito lugar, de simplemente ser al menos un día como solía pasar...

Y no es que no esté feliz con los sucesos actuales, pues es realmente fascinante todo lo que conlleva la claridad de mis futuros deseos, pero hay veces que se desea que todo sea simple, sin complicaciones y creer que no habrá consecuencias. Pero las hay, consecuencias y complicaciones, y no es nada simple intentar vivir. Yo simplifico lo más que puedo, no pienso lo más que puedo, no me importa lo más que puedo... al fin y al cabo no saldré viva de la vida.

Intensa semana... sí, ¿qué pasó? No mucho, pero suficiente para estar pensando en lo que acabo de decir:

1.- Después de vivir cosas maravillosas de aspecto sentimental, viene la caída, el adiós y el inevitable final.

2.- Resultados de un examen: Fatal.

3.- Recuerdos de una fecha supuestamente especial, pero no es más que la mera palabra, pues conmigo no basta recordar.

4.- Realización de un examen, pero no un examen cualquiera, sino uno de una materia estúpida, con exageradamente mucha información que leer, y además estúpida, repetitiva, extranjera y anticuada.

5.- Visitas a la clínica. Aunque son extremadamente interesantes y emocionantes, me hacen gastar demasiado en el transporte, me quitan específicamente toda la tarde, llego bastante cansada, me quedo dormida y no hago nada.

6.- Se me niega el permiso al Cervantino en Guanajuato después de que 2 semanas antes lo había obtenido.

7.- Retraso de una muy importante exposición. Supuestamente hacía 3 días que debiera haberla presentado, aún no lo hago. Parece que el profesor tiene mejores cosas hacer que escuchar mi presentación...

8.- Hasta hoy van 3 días con un intenso dolor de cabeza. Supongo que es parte de lo demás, pero si de por sí es algo pesado, un dolor físico no ayuda mucho.

9.- Tengo retrasos al hacer los deberes. Hay cierto sentimiento de culpabilidad, pero ni siquiera tengo ganas de pensar en eso.

10.- En el último punto quisiera poner al menos una cosa buena, pues no todo es negativo el en ser, pensar y sentir. Vivo, quiero y me quieren, sufro y me hago humilde, caigo y me levanto, muero y renazco, aprendo y disfruto, conozco gente nueva que me enseña en demasía, duermo más de lo que no quisiera, sonrío todo el tiempo, disfruto la piel de unas manos maravillosas que me calman el intenso dolor de cabeza, me hago tonta, agradezco a mis amigos por estar ahí, conmigo; sueño, y descanso tanto, que no recuerdo qué soñé; estoy en mi etapa de música clásica (y un poco de música francesa también), disfrutando a Beethoven, Wagner, Mozart, Bach, Offenbach, Vivaldi, Chopin, quienes me relajan de la pesadez que mis hombros sólo imaginan cargar; besé labios exquisitos e inexplorados, rebasé el umbral de lo que la gente había esperado de mí, me di cuenta de que soy capaz de hacer lo que hago, de hacerlo bien, y de continuar haciéndolo el resto de mi vida.



Parece que resultaron ser más cosas buenas que negativas. Me retracto, esta semana ha sido maravillosa, ya he descrito lo que me ha pasado, en la balanza el último punto ha ganado, y si cuantitativamente no ha sido así, yo decido en mi vida lo que ha de ser y lo que ha de perecer...





"El hombre feliz es el que vive objetivamente, el que es libre en sus afectos y tiene amplios intereses, el que se asegura la felicidad por medio de estos intereses y afectos, que a su vez, le convierten a él en objeto de interés y el afecto de otros muchos" - Bertrand Arthur William Russell




Listening to: "Fur Elise" - Ludwig van Beethoven



3 comentarios:

Anónimo dijo...

clro que no se me ha olvidado el dia 10 es una fecha importante para mi disculpame por no haberte contestado el mensaje ese dia lo llevo grabado en mi corazon y en mi pensamiento como debe de ser, esa fecha es lo mas preciado para mi, te quiero mucho niña a por sierto es ta chido lo que acabas de escribir sigue asi y seras mas grande de lo que eres

Anónimo dijo...

Mi semana ha estado del nabo, exeptuando por pequeñas cosillas chidas :P

Sophia dijo...

Armando: Te agradezco los recuerdos =). Gracias por expresarte así de como escribo.. pero a veces no son más que te tonteras :P

Elpinchemister: ¡Bienvenido al Club Mister! Más bien pinchesemanaculeradelnabo hahaha, pero pues esas cosas chidillas la salvan =D