
Según mis cuentas, nunca había dejado pasar tanto tiempo para publicar una entrada. Y es que podría justificarme con mis pretextos de siempre: escuela, exámenes, hospital, mi vida antisocial, etcétera.
Aunque todo aquello es real, no he estado más ocupada que en otras ocasiones, sino es que simplemente caí en un período de cotidianeidad. Han pasado muchas cosas, algunas mínimas, otras gigantescas, todas dignas de contarse pero muy pronto para hacerlas públicas.
Sólo puedo limitarme a dar un pequeño resumen:
- Pasé cardio, pasé cardio, ¡pasé cardio!
- Por primera vez en mi vida me han regalado un ramo de flores.
- ¡Voy a ser tía!
Aún así, no sé porqué, siento que la rutina no deja de perseguirme, aunque me alegra que todavía no me haya alcanzado.
"La vida nos entrega a todos por igual 24 horas diarias, pero no nos las entrega 'gratis', a cambio de ellas nos pide un día de nuestra existencia" - Anónimo
1 comentario:
Huye, huye---
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