7 de marzo de 2010

¿Decía usted?


Hace algún tiempo mantuve [la] conversación [más] hipócrita [de mi vida].

El charlatán en cuestión, anteriormente me había mostrado un papelito arrugado y roto con una insignia dibujada por él junto al nombre de una chica, diciendo que lo había hecho con todo el corazón (ahí pude deducir que estaba enamorado, mas no sabía si era correspondido).

Después me enseñó la otra mitad de dicho papelito, en el cual se mostraba un garabato peormente dibujado, desde burdo hasta bizarro, pero con letras muy pequeñititas se podía ver un "te quiero" más el nombre de ese mismo charlatán (eso me hizo pensar que sí era correspondido).


Y resulta que anoche lo vi, acicalándose muy tierna pero muy elegantemente también, con otra mujer.


(Es cuando me doy cuenta de que ni las cursilerías algún día valdrán la pena y que éstas siempre terminarán yéndose al traste).



"Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros"- Hermann Hesse

2 comentarios:

Mi Alter - Ego Super Espiritual dijo...

El romanticismo pierde su valor cuando son meras palabras que no provienen del corazón.

eso pienso.

que estes muy bien,

Au revoir & Adio

Diego dijo...

Caballeros quedan pocos